Nava del Rey (Valladolid) apoyó desde el siglo XVI la causa inmaculista con la construcción de una ermita en honor a la Inmaculada Concepción. A mediados del siglo XVIII el Ayuntamiento nombró patrona a la Virgen y comenzó a celebrar un novenario del 30 de noviembre al 8 de diciembre, acuerdo que constituye la base de las actuales procesiones nocturnas de La Virgen de los Pegotes.